lunes, 16 de junio de 2008
INVITACION A PARTICIPAR de la Asociación de Académicos a estudiantes, funcionarios y académicos
INVITACION A PARTICIPAR de la Asociación de Académicos a estudiantes, funcionarios y académicos
Puerto Montt: martes 17 de junio a las 15hrs. en Chinquihue
Osorno: miércoles 18 de junio a las 15hrs en Chuyaca
ESTADOS GENERALES DE LA EDUCACION EN CHILE:
DEMOCRACIA Y REFORMA PARA UNA EDUCACION ESTATAL DE CALIDAD
Desde hace 50 días, nos encontramos movilizados con el fin de presionar por una educación estatal de calidad, que contribuya a la equidad social, tanto a nivel regional como de país.
Los dilemas que enfrenta la Educación en el presente, son vitales para el futuro de los jóvenes, trabajadores, ciudadanos y para el desarrollo económico, social, político y cultural de Chile.
Ante ello, reconocemos que no somos neutrales, por lo que proponemos:
A. Sobre la educación en general
1.- La movilización de la comunidad estudiantil y académica que aspira a mejorar la equidad y calidad de la educación en todos sus niveles, es un movimiento que traduce una de las reivindicaciones de la más alta importancia para el futuro de nuestro país.
La Municipalización de la Educación que tuvo lugar en la época de la dictadura militar, proceso que comienza el año 1981, sentó las bases de una privatización de la Educación Pública, encargando las responsabilidades a los municipios del país y a sostenedores privados sin la asignación suficiente de los recursos y condiciones que lo ameritaban, iniciándose un proceso sistemático de declinación de la calidad de la educación pública en el país.
El establecimiento de la Ley Orgánica Constitucional de la Enseñanza en 1990, formalizó constitucionalmente esta situación, prolongándola hasta ahora. La LOCE consolidó igualmente, un espacio mercantil a la educación universitaria privada, en la cual los grupos económicos, confesionales y doctrinarios, ajenos al tradicional quehacer académico y científico de la Educación Superior, da cabida e institucionaliza el mercado de la educación superior.
De esta manera se materializa, en las tres últimas décadas, el descompromiso del Estado Nacional respecto a la educación pública, al mismo tiempo que se inicia la subvención estatal en la educación privada. Esta situación deriva en la actualidad, en una inequidad de oportunidades para los sectores sociales de más bajos ingresos, un menor desarrollo de las aptitudes académicas de los sectores mas carenciados, un alto precio de los aranceles para el estudio en la educación superior y una insuficiente calidad y equidad de la educación estatal municipal para enfrentar los desafíos del desarrollo económico, social, cultural y político del país.
2.- La Reforma Educacional de la década de los noventa finalmente no da respuestas eficaces, pertinentes y suficientes para contrarrestar sustancialmente la tendencia anterior, donde se privilegia la cobertura por sobre la calidad y la equidad educativa.
A esta situación se agrega que los recursos no fueron bien focalizados y la ampliación de los espacios de acción de la educación mercantil reforzó las desigualdades. Solo fueron mejoras del periodo, el incremento de la infraestructura educacional, el aumento de la cobertura territorial y social de alumnos y el mejoramiento de las condiciones laborales y remuneracionales de los docentes.
3.- La Ley General de Educación (LGE) constituye una pálida reforma de la LOCE, que perpetúa las inequidades sociales y mantiene la exclusión de la participación de los actores involucrados en el proceso educativo. Ella no recoge las aspiraciones de los profesores y el amplio respaldo social del movimiento estudiantil para poner fin a la subvención Estatal del lucro en la educación particular subvencionada y en la educación la privada. La Ley General de Educación como proyecto de ley que propone un futuro marco regulatorio de la educación en Chile, es insuficiente, parcial, imprecisa y no responde al diagnóstico principal de las causales de los malos resultados de la educación estatal. Estos radican en dos pilares: las inequidades sociales y las insuficiencias de los establecimientos educacionales de carácter público. Por lo tanto, el mejoramiento de la calidad de la educación dependería de un cambio radical del marco regulatorio, que incluya la educación pública como eje de equidad y que permita una educación de calidad también para los sectores más desfavorecidos socialmente, una política pública para que la educación estatal mejore sustantivamente, en el plano cuantitativo y cualitativo, con una adecuada asignación de recursos por parte del Estado.
4.- El país requiere de un sistema educacional mixto. Este debe estar compuesto por un lado, por un sector privado que continúe con la oferta de programas de enseñanza dentro de las reglas del mercado y la reproducción de las élites que dominan el mundo de los negocios y la sociedad en Chile; y por otro, igualmente, el país requiere que el Estado garantice y financie el derecho a la educación en igualdad de condiciones para los jóvenes de todos los sectores sociales, en los cuales el único criterio de selección debe ser la aptitud y el mérito y no el origen social de su proveniencia.
5. – El actual proyecto de Ley General de Educación (LGE) no asegura la viabilidad y mejoramiento sustantivo de la Educación Pública, ni traduce los esfuerzos necesarios que debe realizar el Estado para mejorar la calidad en los resultados de aprendizaje que permitan asegurar una igualdad de oportunidades de todos los sectores sociales.
Por lo anterior, creemos en la necesidad de una modificación sustancial del sistema de financiamiento de la educación, con la finalidad de que el Estado asegure a todos, el “derecho a la Educación” y que los recursos del Estado sean destinados efectivamente a mejorar la educación pública en su nivel básico, medio y superior. Lo anterior, debería traducirse en el financiamiento directo de los estudiantes provenientes de las familias de más bajos ingresos y el mejoramiento sustantivo de la educación estatal con el objetivo de ponerla al servicio del desarrollo del país y sus regiones, con un nivel de calidad similar a la educación privada.
6.- La estructura Municipal de la educación estatal por comunas, no asegura las condiciones técnicas de una respuesta adecuada en cuanto a dirección y seguimiento de resultados e impactos de aprendizaje, debido a su excesivo fraccionamiento. Las escuelas y liceos del Estado requieren de una reorganización territorial y administrativa, distinta a la actual, que permita la constitución de Corporaciones Educacionales que agrupen a un número de unidades de varias comunas que pueden llegar hasta el nivel provincial, considerando la densidad escolar. Lo anterior, para elevar sus capacidades, utilizar mejor los recursos humanos, la infraestructura y establecer complementariedades para el aseguramiento de la calidad.
7.- Compartimos la movilización nacional de estudiantes, académicos y funcionarios de la Enseñanza Media, el Magisterio y las Universidades por una educación de calidad, democrática y no excluyente que entregue las condiciones para superar las desigualdades actuales y posicionar al país en la perspectiva de construir una sociedad mas justa e inclusiva que el país necesita para su desarrollo: Educación de calidad con equidad.
B. Sobre la misión y el rol de las Universidades Estatales
1.- Las Universidades del Estado, tienen la misión de asegurar el derecho a la educación de todos los sectores sociales según sus aptitudes y capacidades, para el desarrollo de habilidades y competencias técnicas, profesionales y universitarias necesarias acordes a la evolución de la sociedad.
Es por lo tanto, prioridad del rol de las universidades estatales, asegurar la equidad social y la calidad de la Educación Superior, contribuyendo a:
- la formación universitaria con programas académicos
- la creación y desarrollo de nuevos conocimientos
- y la difusión de conocimientos mediante la extensión a la sociedad.
2.- Valoramos lo expresado por la Presidenta de la Republica en su cuenta a la Nación del día 21 de mayo cuando subraya que … “el Estado debe tener un compromiso especial con la educación superior estatal. Hoy las universidades públicas enfrentan desafíos complejos y nosotros, como Estado, debemos contribuir a resolver esos desafíos”. “Chile requiere de una educación pública, humanista y laica robusta y de calidad, porque ella es la principal fuente de cohesión y movilidad social”.
Llamamos a la presidenta de la Republica a ser consecuente con sus dichos y a poner orden en las políticas públicas de educación, modificando la Ley General de Educación acorde a su discurso.
3.- El surgimiento de una educación superior robusta, requiere del financiamiento de las universidades estatales en una magnitud suficiente para la formación técnica, profesional y universitaria que le permita intervenir en la sociedad del conocimiento y el desarrollo de las nuevas tecnologías. El Estado debe contribuir con aportes financieros sustantivamente mayores, en el presupuesto de investigación y desarrollo (I+D) de la Educación Universitaria Estatal. Solo ello permitirá enfrentar el desafío de transformación de las estructuras productivas e incrementando el valor agregado de las mercancías y los servicios para posicionar al país en el presente y el futuro.
4.- El actual sistema de selección universitaria de estudiantes a las instituciones de educación superior no ha hecho más que ampliar la brecha de las inequidades. Es indispensable eliminar la PSU y que la Educación Superior Estatal disponga de un nuevo sistema de ingreso de los estudiantes a sus instituciones que permita corregir las distorsiones actuales.
5.- La actual estructura de Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas se encuentra en crisis, en la medida que cohabitan instituciones públicas y privadas con intereses contrapuestos y solo parcialmente coincidentes. Desde el exterior, otras universidades privadas acreditadas solicitan su inclusión a esta instancia, sin existir criterios claros para su discriminación. La reorganización de la educación superior y la configuración de un Consejo de Rectores de las Universidades del Estado y otro Consejo de Rectores de las Universidades Privadas permitirían ordenar políticas públicas y diferenciar la acción de un sistema regulatorio de la Educación Superior de carácter público y privado.
6.- Las insuficiencias de base de los alumnos que ingresan a las Universidades Estatales regionales son cubiertas con programas remediales específicos de nivelación que estas impulsan, y que resultan insuficientes, para recuperar los atrasos de aprendizaje que arrastran estos alumnos desde la enseñanza media.
El resultado de ello es la prolongación del tiempo de titulación más allá de lo establecido, la deserción de muchos de ellos de la universidad y una reducida empleabilidad de los egresados en el campo profesional, dando falsas esperanzas a un grupo poblacional que se esfuerza por salir de la situación discriminada.
7.- Las universidades estatales regionales son doblemente discriminadas. Por un lado, la desigual distribución territorial de la población, los recursos y las inversiones afectan decisivamente la creación de empleo, la productividad y el nivel de remuneraciones de los asalariados regionales. Por otro lado, el presupuesto que el Estado asigna directamente a todas las universidades estatales regionales un monto inferior al que el Estado asigna a las universidades estatales metropolitanas. Una decisiva corrección de la prioridad al centralismo universitario estatal es indispensable para el desarrollo de la Universidad en las regiones.
C. Sobre la Universidad de Los Lagos
1.- En la situación por la cual atraviesa la Educación Nacional y la Universidad de los Lagos, requiere de una participación activa de los actores de las transformaciones necesarias de la corporación. La participación de los académicos es relevante, y junto a los estudiantes y funcionarios, y ella es imperativa en la situación presente. La participación de los actores es una condicionante a toda salida exitosa del proceso de modernización de una “universidad estatal y regional.”
2.- Las instancias y estamentos actuales de la Universidad de Los Lagos no han estado a las alturas de los desafíos de la Educación Superior. Ellos se expresa en la no acreditación institucional del año 2006, el atraso e insuficiente rediseño curricular de carreras, la insuficiente oferta de programas de pregrado y posgrado, la deteriorada imagen de la Universidad, la declinación de número de estudiantes que postulan y se matriculan en ella, la disminución del nivel medio de los puntajes de los alumnos nuevos que ingresan, la escasa democracia interna de los estamentos.
3.- Requerimos de una democratización de la Universidad y una gestión institucional diferente a la lógica y propósitos de una empresa privada, con el reconocimiento de los actores del proceso universitario en todos sus niveles. Por lo tanto postulamos:
a.- El remplazo del Consejo Superior por un Senado Universitario representativo de los actores que conforman la Universidad con la elección periódica de 12 representantes del cuerpo docente, 6 representantes estudiantiles, un representante funcionario no académico profesional, un representante funcionario no académico y un representante del Ministerio de Educación. Igualmente, se requiere la revisión de las funciones de esta instancia y de los poderes que ella detiene al interior del sistema de gobierno universitario.
b.- Modificación del Consejo Universitario y una nueva composición con los directores de cada uno de los departamentos y la participación de representantes directos del cuerpo docente en esa instancia. Aumento del número de departamentos y revisión de sus funciones y poderes al interior del sistema de gobierno universitario.
c.- Modificación del sistema de elección del director de departamento otorgando un porcentaje de 30% a la votación de los alumnos y 70% a los docentes de las respectivas carreras que la integran.
d.- Mantención del sistema de elección del jefe de carrera, con la participación de un 50% de estudiantes y docentes y la realización periódica reuniones resolutivas del concejo de carrera.
e.- Fin de las designaciones de las comisiones por parte del rector y el Consejo Superior y elección por parte del cuerpo docente de los miembros de la(s) comisión(es) de evaluación, calificación, jerarquización y otras de la universidad.
4.- La globalización de la educación superior y la titulación abierta han impuesto al Estado la necesidad de fijar estándares de calidad mínima de los programas académicos ofertados por las instituciones, con el fin de hacer compatibles y equivalentes los títulos que otorgan las instituciones a nivel nacional e internacional. En consecuencia y a nivel nacional, el hilo conductor de la reforma, el ordenamiento y la reorganización del sistema de educación superior está definido por el marco específico de la acreditación institucional y de programas académicos. Este último, es el filtro al cual están siendo sometidos los títulos, contenidos y competencias de salidas de los egresados de las carreras universitarias, profesionales y técnicas de la Educación superior. Al escenario de una abundante oferta universitaria de otras instituciones nacionales e internacionales, se agrega entonces, una nueva condición específica impuesta por el Estado, consistente en que todo recurso público nacional se encuentra sujeto a la previa acreditación de “las normas mínimas de calidad” por parte de la institución y el programa de formación superior.
5.- En el plano interno, la Universidad requiere hacer profundas transformaciones para dar cumplimiento a las promesas institucionales y académicas explicitadas en el Informe de Autoevaluación Institucional y que fueran recogidas por la Comisión Nacional de Acreditación. Su impulso, contenido, ritmo, profundidad y resultados de impacto enunciadas en dicho documento no están garantizados por la sola decisión de la jerarquía tecnocrática. Ello solo puede ser exitoso, si están involucrados la gran mayoría de los actores de la Universidad y en particular, el estamento docente, estudiantil y administrativo.
6.- Manifestamos nuestra preocupación, por la escasa altura de miras con que las instancias intermedias y superiores de la Universidad han enfrentado la situación en el último año, ya que no basta con el cierre de carreras para que se resuelvan los problemas y cambien las situaciones. Tampoco son suficientes las reformas superficiales y el maquillaje de problemas que continúan sin solución de fondo. La Universidad adquiere sentido, si ello va aparejado de un desarrollo y la creación de nuevos departamentos y programas académicos que se condigan con un lineamiento estratégico nuevo y de futuro para la institución. Las decisiones del último periodo del Consejo Superior y Consejo Universitario de la Universidad de Los Lagos tienden al inmovilismo y la priorización de acciones autoritarias con el cierre de carreras, el despido del personal y la contracción del tamaño de la universidad. Subrayamos la inconveniencia de la aplicación de medidas coercitivas con el personal y el despido de académicos cualquiera sea su estatus jurídico al interior de la Universidad.
7.- Necesitamos reconstruir colectivamente la universidad en el presente, subsistir a las amenazas actuales y ofrecer un futuro a los estudiantes y egresados en materia de empleo profesional. Esa nueva universidad surge desde los actores mismos y con una activa participación de ellos en la transformación de los contenidos, creación de nuevas ofertas de programas y modificación de las prácticas académicas e institucionales.
8.- La Universidad de Los Lagos requiere transitar de un sistema educacional tradicional a un nuevo sistema de aprendizaje de los alumnos, en el cual, los contenidos actualizados de sus programas puedan ser confrontados con las competencias adquiridas para el desempeño profesional y la empleabilidad de sus titulados en el mundo del trabajo.
9.- El nuevo modelo de organización universitaria requiere intervenir en diversos planos y ofrecer una respuesta integral a los estudiantes con:
- un conjunto de instrumentos de nivelación para los estudiantes que arrastran insuficiencias de la enseñanza media
- el desarrollo de ciclos comunes de entrada en los programas de pregrado
- el otorgamiento de títulos intermedios y la realización de prácticas profesionales más tempranas y focalizadas
- el establecimiento de programas de continuidad de estudios consistentes en masters profesionalizantes que favorezcan la inserción del titulado
- la creación de nuevos programas de pregrado y posgrado
- la diversificación de las menciones de salida y la reformulación cualitativa de los sistemas de titulación de las carreras.
- el rediseño de carreras por competencias profesionales y el establecimiento de una nueva unidad de medida que implante el Sistema de Créditos Transferibles adoptado por la Universidades pertenecientes al Consejo de Rectores [1].
10.- La Universidad de los Lagos recibe cada año un porcentaje superior al 80% de estudiantes provenientes de la educación pública. Una proporción importante de ellos, tienen carencias significativas en las áreas de las Ciencias Básicas y Matemáticas, comprensión lectora, estrategias de aprendizaje, expresión oral y escrita. Esta situación tiene dos afluentes:
- por un lado, los establecimientos educacionales entregan insuficientes contenidos y utilizan métodos de enseñanza tradicionales de bajo impacto en los aprendizajes, que sitúan a una fracción de las escuelas públicas de la enseñanza básica y media en un nivel desaventajado respectos a los mismos niveles de la enseñanza privada.
- por otro lado, las desmejoradas condiciones sociales de vida del origen de los alumnos provenientes de familias de bajos ingresos que habitan entornos territoriales de carenciados, la precaria situación material de medios de estudio que estos disponen, el carácter monoparental y familiar conflictivo en que habitan, la condición de primera generación universitaria e inexistencia de cualquier tipo de apoyo familiar posible a sus estudios, configuran un universo de estudiantes que se matriculan en las Universidades Regionales como única opción de ingreso a la educación superior, en la cual su discriminación se relaciona con la desigualdad de los ingresos existentes al interior de la sociedad chilena.
11.- El cumplimiento y la ejecución de los contenidos del “Informe de Autoevaluación Institucional” de julio 2007, es una condición indispensable para que la Universidad de Los Lagos mantenga su acreditación actual e igualmente, pueda optar a su renovación en la fecha de expiración. El no cumplimiento de las promesas explicitadas en el mencionado documento, ponen en peligro dicho estatus a mediano y largo plazo. En la medida que el centro neurálgico de la opción de acreditación institucional y carreras es la “calidad”, esta última requiere ser medida en su aplicación a cada programa y a cada docente mediante un mecanismo consensuado por los actores y con criterios de aplicación conformados por la transparencia, objetividad, ecuanimidad y equidad.
12.- La Universidad de Los Lagos no cuenta con las herramientas apropiadas para evaluar la calidad de docencia que imparte y los impactos que ella tiene en los estudiantes. Existen en las prácticas y normativas de la dirección superior, una confusión entre las opiniones de estudiantes obtenidos a partir de las respuestas a un cuestionario y “una instancia (o sistema) de evaluación docente”; existen insuficiencias en el sistema de jerarquización en la cual se separan los méritos de las prácticas académicas; se informa de la creación de un nuevo sistema de calificación que todos desconocen; se prescinde de la evaluación de pares como medio de contribución a la mejoría de las prácticas y socialización de las experiencias docentes; aparece una nueva figura de “auditorías académicas” sin legalidad interna; no existe un sistema de evaluación de la jerarquía que permita dar cuenta de una apropiada dirección de la Universidad en todos sus niveles. En definitiva, se subvalora un sistema estándar de medición de la calidad que es utilizado internacionalmente en la educación superior, al mismo tiempo, que coexisten asignaturas que se repiten con nombres idénticos y contenidos diferentes, asignaturas con nombres diferentes y contenidos iguales, títulos que no están respaldados por los contenidos mínimos que ellos requieren para su otorgamiento. Una mejoría en la calidad generalizada de la Universidad no se puede obtener sin una evaluación de desempeño académico “objetivo” y tampoco puede hacerse prescindiendo de los académicos o en contra de ellos.
Entendemos la evaluación de desempeño académico en lo docente, como una herramienta de desarrollo de la enseñanza que permite el mejoramiento, la superación de las insuficiencias y el afinamiento de la acción docente tras el objetivo elevar los resultados de aprendizaje de los alumnos.
13.- La deriva financiera en la gestión de la Universidad conduce a que “todo” sea subordinado a un centro de costos aislado del desarrollo de la institución, lo que le hace un gran daño a este proceso de mejoramiento de la calidad y resultados de aprendizaje, desatando la desconfianza de los académicos. En definitiva, requerimos de un sistema de gestión institucional que no se asimile e identifique con los que utiliza la empresa privada. La gestión universitaria actúa sobre la creación y reproducción de conocimientos. Estos últimos, son la materia gris de seres humanos pensantes, que se diferencian cualitativamente de los objetos de negocios de las empresas. Este estilo de gestión de la academia debe ser cualitativamente distinto en los criterios gestión que aplica y los resultados que obtiene. Una equivocada dirección del trabajo de las personas, las descoordinaciones entre las unidades, la no intervención de situaciones que requieren de una solución acotada en el tiempo, son un despilfarro de recursos y medios que paraliza la universidad y agrega ineficiencia a ella. Una mejoría de la gestión institucional tiene mejores resultados concretos cuando la dirección de las personas y de los objetos de su trabajo mejora consecuentemente.
14.- Constatamos las inmensas desigualdades internas en materia salarial de académicos y funcionarios que ocupan un mismo escalafón, sin que ello se encuentre respaldado en grados académicos, méritos o antigüedad. Señalamos nuestra voluntad de participar en la reducción de las inequidades existentes, promoviendo los méritos de cada uno, exigiendo transparencia en los procesos de selección y promoción del personal, modificando las reglas que han permitido las disfunciones en estos procesos, exigiendo el llamado a concurso interno y/o externo de todo puesto de trabajo y responsabilidad en la institución.
15. Los docentes por hora constituyen un patrimonio histórico que contribuyen con su experiencia profesional a acercar el mundo del trabajo al universitario. Ellos tienen un escaso vínculo institucional. La ULA requiere de una fidelización de este segmento, la reducción de la precariedad laboral y las condiciones materiales del desempeño de su trabajo. Tres líneas de acción debieran orientar nuestra acción con el segmento histórico de los profesores a honorarios:
a.- no regresión del precio/hora anual por debajo de la inflación
b.- integración de ellos a la reforma interna y cultura corporativa
c.- adecuar soluciones previsionales.
La asociación de académicos se propone estudiar la situación de los docentes/hora en función de una participación más digna de ellos en la Universidad.
En conclusión, el camino que tenemos que recorrer no es fácil y tampoco se alcanza en el corto plazo. Sin embargo debemos sentar las bases y comenzar ahora, ya que mañana será demasiado tarde. El hilo conductor de nuestra acción requiere indispensablemente de la participación de todos en un gran movimiento de transformación que posicione a la Universidad de Los Lagos en el presente y para el futuro. Una Universidad integral, que desarrolle docencia, investigación y extensión, requiere de la democratización las instancias internas, desde el Consejo Superior hasta los Consejos de carrera, entregándole el reconocimiento a las aspiraciones legítimas de los estudiantes y sus organizaciones, valorando a los representantes del personal académico y funcionario, entregando contenidos en los consejos de departamentos en una perspectiva de desarrollo, eligiendo representantes de personal en las instancias superiores que efectivamente nos representen y que nos rindan cuentas de su acción.
Es indispensable una democracia participativa para el desarrollo de una Universidad Pública y Regional en el presente y futuro.
DEMOCRACIA Y REFORMA PARA RECONSTRUIR LA EDUCACIÓN ESTATAL Y POSICIONARLA EN EL DESARROLLO NACIONAL Y LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO.
Asociación de Académicos de la Universidad de Los Lagos
12 de junio del 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
